La sostenibilidad en la producción de vehículos : BMW i3

BMW i3

El transporte por carretera constituye en España más de la cuarta parte del total de emisiones de efecto invernadero. Cuando pensamos en vehículos contaminantes, tendemos a pensar en la manera en que contaminan durante su uso y siempre nos olvidamos en el impacto medioambiental que suponen de principio a fin, desde las materias primas utilizadas, pasando por la energía consumida durante su fabricación y su posterior desecho tras la finalización de su vida útil.

En Opción Bio hemos tenido la posibilidad de visitar la fábrica de vehículos que puede considerarse como la más sostenible del mundo: la que está dando vida al primer vehículo eléctrico del grupo BMW en la ciudad alemana de Leipzig, el BMW i3.

BMWi : un nuevo concepto desde la base

 

Ecodiseño interior

El nacimiento de BMW i tiene como estandarte una nueva aproximación holística hacia la sostenibilidad, no sólo por su apuesta por el vehículo eléctrico, sino por todo el proceso de diseño, fabricación, uso y reciclaje de sus vehículos. Este hecho se ha enfocado en los siguientes conceptos:

Fábricas eficientes energéticamente, respetuosas con los trabajadores y con el medio ambiente

La fábrica de Leipzig no sólo consume un 50% menos de electricidad y un 70% menos de agua respecto a la fabricación del anterior modelo más eficiente de BMW, sino que toda la electricidad consumida es generada de manera limpia mediante aerogeneradores presentes en las propias instalaciones de la fábrica para ese fin.

 

Energía eólica y ahorro de recursos

Asimismo, la fábrica situada en Moses Lake (San Francisco) es alimentada íntegramente con electricidad proveniente de energía hidráulica. Cabe destacar que la fábrica dispone de mobiliario hecho con madera prensada reciclada y fibras naturales, los operarios desarrollan su actividad caminando sobre tarima de madera FSC y la ausencia de ruido en las instalaciones es extrema.

Otro detalle que nos sorprendió es que las superficies ajardinadas que están dentro del perímetro de la fábrica no son cortadas con maquinaria alguna, sino que se dispone de un rebaño de cabras que pastan tranquilamente por la zona.

Uso optimizado de materiales ligeros, sostenibles y/o reciclados en la fabricación

  • El 80% del aluminio utilizado en el vehículo es reciclado. Sirva como ejemplo que las barras transversales de seguridad de las puertas están hechas mediante el reciclaje de 479 latas de refrescos.
  • El nuevo BMW i3 es el primer vehículo fabricado en serie con el bastidor hecho íntegramente de fibra de carbono, que aporta mayor ligereza y seguridad. La fibra de carbono es un 50% más ligera que el acero pero de resistencia equivalente,  lo cual implica un consumo de energía mucho menor y por tanto un menor impacto medioambiental.
  • La tapicería está fabricada 40% con lana natural y 60% con PET reciclado.

Lana de oveja y PET reciclado

  • La madera de ciertos acabados tiene certificación FSC y es tratada con barniz ecológico de poro abierto.

Uso de madera certificada FSC y con barniz ecológico

  • El salpicadero y algunos elementos de los paneles de las puertas están fabricados a partir de Kenaf, una fibra natural similar al cáñamo.

Kenaf, planta de la familia del algodón

  • En la tapicería opcional de piel no se utiliza ninguna sustancia química, es de curtición vegetal. Para ello se usa un extracto de hojas de olivo recogidas del suelo durante la recolección de la aceituna.
  • El 25% de todo el plástico utilizado en la carrocería y en los acabados interiores es reciclado.

Reciclaje del plástico

Reparación modular, mínimos desechos

Otro aspecto que diferencia la producción de este vehículo es que, su componente más caro y contaminante, la batería, puede repararse modularmente, por lo que no es necesario su desecho por completo llegado el caso de tener que reemplazarla. Esto supone un gran avance ya que la batería está compuesta por 8 módulos, cada uno de los cuales independientes y reemplazables individualmente. Además, se ha establecido un procedimiento de reutilización de los módulos de batería como almacenaje doméstico o público de energía solar y/o eólica.

Consumo mínimo de energía durante la conducción

Practicando una conducción eficiente, y ayudado por todas las opciones de aumento de la eficiencia disponibles en el BMW i3, se pueden obtener consumos por debajo de 10 kWh cada 100 Km. Eso supone un coste de utilización de 1.60 € / 100 Km y, lo que es más importante, emisiones locales CERO. Si tenemos en cuenta el mix de generación eléctrica de España, ese consumo equivaldría a unas emisiones de CO2 de menos de 30 g/Km, muy inferiores a cualquier vehículo de combustión.

Reciclaje del vehículo al final de su vida útil

Más del 95% del vehículo es reciclable, lo cual, aun siendo mejorable, establece una referencia en el sector de la automoción.

Querer es poder

Lo descrito aquí es un ejemplo del enorme poder que tienen las multinacionales en aportar progreso sostenible y socialmente responsable a nuestra sociedad.

Queda mucho camino por recorrer pero lo mostrado por BMW i nos da esperanza a pensar en que es sólo el inicio de una nueva era de fabricación responsable que tenga en cuenta todo el ciclo de vida del producto, desde su ecodiseño hasta su reciclaje.

 

fold-left fold-right
About the author

Dejar un comentario