Fitoterapia para la piel

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Existen numerosas plantas medicinales con efectos terapéuticos para nuestra piel. Una de las plantas medicinales más utilizadas para la salud de la piel es el aloe vera, que posee unas virtudes excepcionales. De ella se extrae el gel de aloe (ver enlace), una gelatina de color claro que rellena sus hojas suculentas con propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias. Por otro lado poseen acíbar, un látex amarillento que se obtiene de la capa que se encuentra debajo de la piel de las hojas, aunque éste tiene otras indicaciones, ya que su uso directo puro en la piel puede dañarla.

 

Lo ideal del gel de aloe es que penetra muy bien en las capas de la piel. Tiene una acción “limpiadora” al desobstruir los poros gracias a la acción saponificadora de la mezcla de polisacáridos (glucomano, pentosa, etc.) y aminoácidos, muy recomendable para pieles grasas. La acción de sus nutrientes naturales (aminoácidos -valina, leucina etc.-, vitaminas – A, B1, B6, etc.-, enzimas, minerales) estimula también la producción y regeneración celular, fortaleciendo también las fibras de colágeno y fibras elásticas de la piel. Además tiene acción desinfectante e inmunoestimulante. Resultando muy adecuado en casos de quemaduras, psoriasis, picaduras, rozaduras, estrías, tras la depilación o afeitado, etc..

 

Otra planta que ocupa un lugar importante en el cuidado de la piel es la caléndula. Sus flores amarillo anaranjadas que se abren por el día y se cierran al anochecer, guardan propiedades muy útiles utilizadas a nivel tópico. Es antiinflamatoria y regenerante de la piel, estimulando también la síntesis de colágeno. Además es bactericida, antifúngica, y también inmunoestimulante. Una particularidad es su contenido en ácido acetilsalicílico, que se utiliza para reducir el crecimiento de las verrugas. Acelera la curación de heridas en la piel (no se debe usar en heridas abiertas) y es útil en quemaduras, dermatitis del pañal en niños, picaduras y para aportar salud y suavidad a la piel.

 

Sus principios activos fundamentales son triterpenos y flavonoides entre otros. Su forma de utilización normalmente es forma de cremas, aceite, bálsamos y tinturas.

 

Quizás no sepáis que no sólo la caléndula de cultivo tiene propiedades medicinales, también la silvestre (calendula arvensis ) que crece en el campo tiene similares principios activos; aunque que sea silvestre tampoco quiere decir que se pueda arrancar alegremente toda la cantidad que veamos, siempre debe primar el profundo respeto a lo que nos ofrece la naturaleza.

Os dejamos un enlace donde aparece la receta de aceite de caléndula casero y de la crema de caléndula.

 

Al hablar de plantas medicinales y piel no debemos olvidar de otras que trataremos más adelante: la manzanilla, antiinflamatoria, el romero, que es un buen cicatrizante y también antiinflamatorio (es muy famosa la receta del alcohol de romero casera) o algunas menos conocidas como el llantén, o la milenrama (o planta de las heridas) con poder hemostático.

 

Si preferís acudir a vuestra ecotienda o herbolario hay muchas empresas que fabrican gel de aloe, e incluso algunos de producción ecológica, y cremas y aceites de caléndula de prestigiosas marcas de cosmética natural como Weleda.

 

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About the author
Soy bióloga y educadora ambiental. La naturaleza es mi inspiración y mi vocación. Transmitir sus valores e inculcar su respeto para mí es una prioridad. Vivir de una manera más sana, natural, y sostenible es uno de mis principios. Me encanta escribir y combino mi trabajo en edición de textos con este bioespacio web creado con tanta pasión. vfd13@hotmail.com

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