Sostenibles hasta el fin

Ecopod pp

A nadie parece gustarle hablar de la muerte y nadie nos prepara para ella, de hecho es un tema prácticamente tabú en una sociedad que nos vende la juventud eterna como máxima a perseguir. En Opción Bio también queremos ofrecer opciones de consumo responsable en este sentido, pues el negocio funerario es el responsable de la tala de más de un millón de árboles cada año sólo en Europa y una fuente importante de contaminación.

No parece lógico intentar vivir una vida respetuosa con la naturaleza y acabar metido en un ataúd hecho con un árbol que es más necesario vivo que en forma de féretro. Para evitar esta situación, algunas empresas han comenzado a fabricar ataúdes de materiales biodegradables, sin barnices, metales ni otros productos contaminantes y que no requieren la tala de árboles. En España tenemos de ejemplo a Maderón Ecowood que fabrica féretros hechos a partir de almendras trituradas y a Restbox que fabrica con materiales que provienen en un 80% del reciclado del papel y cartón y es totalmente compostable en 90 días. La marca británica Ecopod, también fabrica unos ataúdes muy especiales, hechos a mano con papel de periódico reciclado y acabado interior hecho de pulpa de morera que sólo pesan 18 kg y son fácilmente biodegradables.

 

 

 

 

 

Ataúdes de papel reciclado Ecopod

 

 

 

Sin embargo, el creciente aumento de la población urbana a nivel mundial, está acarreando serios problemas para aumentar las plazas en cementerios tradicionales. Sin irnos muy lejos, en Londres muchos espacios públicos deberán convertirse en cementerios para hacer frente al problema, según el Daily Mail.

La incineración parece ser una solución para evitar este problema de espacio, repasemos algunas de las opciones más ecológicas que existen actualmente:

Convertirse en árbol

El ecodiseño ha llegado a las urnas funerarias de la mano de Gerard Moline y Martín Azúa, gracias a la creación de la urna Bios, con la que se pretende convertir los cementerios en bosques.


Bios es una urna funeraria fabricada con materiales biodegradables: cáscara de coco, turba compactada y celulosa. En su interior se introduce una semilla de un árbol o planta adecuada al lugar elegido y cuando la urna se planta la semilla germina y comienza a crecer.

Detrás de esta idea late una filosofía de profundo respeto por la naturaleza, transformando el ritual del entierro en un retorno a la vida a través de la naturaleza.

Regresar al mar

Nuestro pasado origen marino, hace que mucha gente vea el acto de verter las cenizas al mar como un bello acto para despedirse de sus seres queridos. En este caso la urna, generalmente de un material metálico o sintético, se suele desechar comparándose a otros objetos de “usar y tirar”, con el consiguiente gasto de recursos y energía. Para evitar esto, hemos descubierto unas ingeniosas soluciones como la urna Samsara, fácilmente biodegradable en el mar (se disuelve aproximadamente en una hora), fabricada con arena de mar, sal y aglutinantes vegetales.


También la urna Nu es un magnífico ejemplo de simplicidad y ecodiseño, pues está fabricada artesanalmente sólo con sal compactada y se disuelve completamente en un tiempo de cinco a diez minutos.


La incineración sin embargo, no carece de algunos inconvenientes ambientales. Las ropas que llevamos están cargadas de compuestos químicos tóxicos que se liberarán al aire al quemarse. Una fácil solución para evitar esto es usar ropas de fibras naturales sin teñir, preferiblemente ecológicas, tipo “sudario”. Otro tema importante a tener en cuenta, es que el ser humano está últimamente sometido a una carga muy tóxica y que los metales pesados se acumulan en nuestro organismo y se liberan al aire una vez incinerados. En el caso del mercurio, debido en gran parte a las amalgamas dentales, esto llega a ser alarmante, puesto que se estima que se llega a emitir de 1 a 5.6 g por incineración, llegando a una cantidad de 4,5 toneladas de mercurio emitidas al aire sólo en USA (The real cost of dental mercury. Concorde,  2012). La solución a este problema pasa por la colocación obligatoria de filtros para mercurio y otros metales pesados en los crematorios. Promessa Organic, desarrolla un método ecológico alternativo a la incineración en el que el cuerpo se sumerge en nitrógeno líquido para deshidratarlo y después se reduce a polvo, que se lleva a un separador de metales, donde se eliminan eventuales metales como el mercurio.

¿Transporte fúnebre ecológico?

Para el “último viaje”, las empresas funerarias están proponiendo últimamente soluciones más ecológicas al coche fúnebre tradicional: coches fúnebres eléctricos e incluso bicis-funerarias.

El vehículo «Fúnebre Eléctrico Compacto ION», comercializado por  la empresa española  Bergadana, además de no tener ninguna emisión de gases contaminantes, sólo gasta 0,013€ por kilómetro.

Aunque parezca una frivolidad, no podemos olvidar que cada gesto cuenta, y que para los que han llevado una vida comprometida con el planeta puede considerarse simplemente su último gesto coherente.

 

 

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About the author
Hola! me llamo Elsa y soy bióloga especialista en Bioquímica y Biología Molecular. Me gusta caminar por la Tierra como lo haría por el vientre de mi madre, con infinito respeto y amor. Soy una apasionada de la fitoterapia y aromaterapia, la bioconstrucción, la agricultura ecológica, las energías renovables y los movimientos sociales que luchan por un mundo más justo. Intento vivir una vida más sostenible mientras sueño con la autosuficiencia alimentaria y energética, aunque soy consciente de que mi huella aún es grande. Actualmente compatibilizo mi labor en Opción Bio con mi pasión por la salud y la cosmética ecológica en Alter Eco (www.altereco.es) Podéis contactar conmigo aquí: elsa@opcionbio.es

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