E. coli y la polémica de la agricultura ecológica

AGRICULTURA ORGÁNICA

Como ya sabemos todos, las recientes intoxicaciones en Alemania debidas a contaminación por determinada cepa de E. coli, han supuesto un duro golpe para la agricultura española, al señalar en principio a unas partidas de pepinos españoles como foco de la infección bacteriana y posteriormente a una granja de agricultura ecológica de brotes de soja en Alemania.

Esta particularidad ha dañado la imagen de la agricultura ecológica, ya que se ha puesto en tela de juicio la salubridad de este tipo de cultivos.  La bacteria E. coli es una bacteria típica de contaminación fecal, y se ha especulado con que la contaminación pudiera derivar de la fertilización con abono natural a base de estiércol, el cual por otra parte, también se utiliza muchas veces en la agricultura convencional. En concreto la desconfianza ha afectado considerablemente a Andalucía, la primera productora y exportadora de España de alimentos ecológicos.

En base a todas estas especulaciones, nos gustaría hacer repaso de algunos conceptos:

  • Escherichia coli es una bacteria que convive con el hombre de forma natural formando parte de su flora digestiva y provocando beneficios en el mismo. De esta bacteria, como de cualquier otra, existen cepas con características genéticas distintas, que son las que les otorgan la capacidad de provocar enfermedades.
  • La variedad que ha provocado el problema, es exactamente un híbrido de varias bacterias que se conoce como: E. coli O104:H4 y que provoca el síndrome urémico hemolítico. Algunas fuentes apuntan la posibilidad de que esta variedad, altamente resistente a numerosos antibióticos, se ha generado precisamente como consecuencia de la exposición masiva a antibióticos del ganado vacuno en la industria de la carne, tema que podría generar otro amplio debate.
  • Un cultivo ecológico no supone mayor riesgo que uno convencional si lógicamente las prácticas agrícolas y las condiciones higiénicas son las adecuadas: higiene correcta del agua de riego, materia orgánica bien compostada en la que desaparecen las bacterias patógenas, adecuadas condiciones de higiene durante la recolección, transporte y almacenaje.

Además conviene recordar que un producto ecológico presenta un doble control, por un lado el examen habitual que debe pasar cualquier alimento (sujeto a la misma legislación que la agricultura convencional) y por otro el control especial para su certificación como producto ecológico. En la agricultura ecológica se sigue una normativa estricta en todo el proceso de producción que abarca desde la fertilización natural al control biológico de insectos.

Queremos romper una lanza a favor de la agricultura ecológica, que nos parece algo serio, positivo y necesario, y no una costumbre romántica y peligrosa como quieren pintarla los no simpatizantes. Personalmente me resulta paradójico considerar a un producto de cultivo ecológico potencialmente más insano que un producto expuesto a multitud de productos químicos en su proceso de producción.

 

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About the author
Soy bióloga y educadora ambiental. La naturaleza es mi inspiración y mi vocación. Transmitir sus valores e inculcar su respeto para mí es una prioridad. Vivir de una manera más sana, natural, y sostenible es uno de mis principios. Me encanta escribir y combino mi trabajo en edición de textos con este bioespacio web creado con tanta pasión. vfd13@hotmail.com

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